Al día de hoy varias son las noticias que llaman mi atención, por la fuerza o cercanía de los hechos, por lo absurdo de los motivos o resultados de tales hechos, o por la respuesta que genera en mi entorno inmediato. Reconozco que pienso lentamente, y no termino de digerir una cosa cuando ha aparecido otra y me es imposible detener el flujo de acciones y cosas, luego a un pensamiento, a un enfoque, le sigue otro que también propone una solución, al menos de manera teórica, lograr llevar a cabo una u otra propuesta es un problema en sí mismo. Lo único que alcanzo claramente a dilucidar es que todo lo que da vueltas gira en torno a mi, a mi, y no en un sentido egocéntrico e individualista, sino en un sentido de individua colocada en un punto estratégico de la entramada estructura de sistemas que nos sostiene dentro de la cultura, dentro del mundo humano, la misma estructura que te sostiene a ti, a ella, a él, a ellas, a nosotros, nosotras, a tod@s, y que al mismo tiempo tod@s sostenemos. Busqué salidas, no lo niego, la primera fue ignorar, resultaba aparentemente sencillo hacer caso omiso de lo que ocurriese al rededor y fantasear con cualquier actividad de diamantina, o purpurina. Ese estado se quebró con el paso del tiempo, no porque me negara a sostenerlo, sino por que crecí y la estructura se apoderaba de mi cuerpo, acciones, emociones, ideas, sentimientos -alma y/o espíritu- con otros mecanismos, los mecanismos que te rodean cuando dejas la adolescencia. Entonces la negación fue provocada por cualquier sustancia que prometiera hacerlo, como mito, como química, como una alternativa perceptiva transdimensional, supongo que aquí algo no salio como debía, pues en lugar de permitirme negar lo que no quería ver, rompió violentamente la cortina que cubría los sucesos y los mantenía alejados, colocándome en el centro, o mejor dicho, haciendo que me diera cuenta de que había estado en el centro todo el tiempo. Deje las drogas y tomé un avión. Pero me dí cuenta de que si corro sigo estando en el centro, si cierro los ojos sigo percibiendo, si no lo digo nadie mas escuchará, si no lo escribo me ahogo.
SolA -bailarina solar-
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